martes, 12 de mayo de 2026

LUISA ISABEL ALVÁREZ DE TOLEDO Y MAURA: UNA VIDA AL SERVICIO DE UN ARCHIVO




                                                                                           
Luisa Isabel, duquesa de Medina Sidonia














Luisa Isabel en su Archivo






El Archivo General de la Fundación Casa de Medina Sidonia, está formado por 6.318 legajos, reúne la documentación producida y recibida a lo largo de los siglos por los distintos titulares de las Casas que se han ido integrando en la de Medina Sidonia, y que gobernaron y administraron en el Antiguo Régimen señoríos y estados en los que fueron los dominios de la Monarquía Hispánica.


Editado por la Fundación (cortesía de Rafael Blanco Muñpz-Cobo)




Tras la muerte en 1955 del XX duque de Medina Sidonia,  Joaquín Álvarez de Toledo y Caro, el Archivo entró en posesión de su hija,  Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura (que lo encontró en un guardamuebles  de Madrid) quien a mediados de 1956 inicia el acondicionamiento del tercer piso del Palacio de los Guzmanes en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) para convertirlo en el depósito, donde quedará definitivamente instalado en 1960. Año en que iniciará la descripción, organización y catalogación de los fondos, todos ellos de una riqueza y valor excepcional desde el punto de vista paleográfico, diplomático, filológico y archivístico. 
 La organización y catalogación de los documentos que se hallaban desordenados y sin clasificar quedaría plasmada en los diecinueve catálogos que están a disposición de los investigadores, y que recogen y describen los contenidos de cada uno de los legajos.

 De la importancia que tenían los archivos para Luisa Isabel Álvarez de Toledo, a la hora de conocer nuestro pasado, nos dan cuenta estas palabras suyas: El servicio que presta un archivo permite reconstruir los procesos del pasado, acercándonos a partes de una verdad, para así aprender de la historia, sin dejarnos confundir por fantasías, a menudo interesadas.

 
Gabriel Maura y Gamazo


Era bisnieta de Antonio Maura (1853-1925) que fue 5 veces presidente del consejo de ministros con el Rey Alfonso XIII, miembro de la Real Academia Española desde 1903 y a la que dirigió desde 1913 hasta su fallecimiento; pero fue su abuelo Gabriel Maura y Gamazo (1879-1963), duque de Maura, miembro de la Real Academia de la Historia y de la Real Academia Española, quien le inculcó su vocación por la literatura y la ciencia histórica.

 
El abuelo de Luisa Isabel entrevistado por el hoy olvidado José María Carretero, el "Caballero Audaz". Foto Campúa

Sobre José Mª Carretero Novillo (1887-1951) véase en esta website   https://saenzsotogrande.blogspot.com/2020/06/la-entrevista-de-jose-m-carretero-d.html
 
 
Un libro del duque de Maura

 
 Luisa Isabel dedicó toda su vida al Archivo de su familia que es el Archivo Histórico Privado más importante de Europa

               
    

Depósito del Archivo General de la Fundación Casa Medina Sidonia.






                         

El exilio

 

Prepara las maletas inmediatamente. Mete las joyas que tengas a mano.

Nos vamos ahora.

La mujer se agitó, llevándose la mano al pecho.

¿Ha estallado la revolución?

El Ministro se molestó en tranquilizarla.

No. Simplemente una bomba.

                                                


de su novela La  Base (publicada en Francia. Éditions Bernard Grasset. París 1971, p.220) que relata los hechos acaecidos en Palomares (Almería) con motivo de la bomba radioactiva que cayó en sus costas en enero de 1966 y que le costó a  la duquesa de Medina Sidonia - Luisa Isabel, la amiga de mis padres -  su procesamiento, la cárcel (ocho meses en la cárcel de Alcalá de Henares) y el exilio. Tras la muerte del dictador Francisco Franco Luisa Isabel regresó a España, acogiéndose a la amnistía, decretada por el Rey Juan Carlos I.


La Base










Luisa Isabel (segunda a la derecha) durante la marcha a Madrid desde Palomares para protestar por las bombas radioactivas. El dictador Franco la encarceló (foto ABC)







El libro, de la editorial Renacimiento, en el que se reúnen los artículos escritos por Luisa Isabel sobre su experiencia en la cárcel (artículos por los que tuvo que exiliarse)







El embajador norteamericano en España, Angier Biddle Duke, y el ministro de Información y Turismo en 1966, Manuel Fraga Iribarne, se zambullen en la playa de Palomares con la pretensión de demostrar que el peligro de radioactividad era imaginario. (foto ABC). Más tarde se ha demostrado que se bañaron en una playa que no era Palomares
 

lunes, 11 de mayo de 2026

REFLEJOS DEL REY-POETA ALMOTAMID EN LA OBRA DE JUAN SIERRA

 

 

 


Cartel de la Instalación "Azul casi blanco" en la Fundación Cámara Sevilla


En esta instalación, que se puede visitar en la sala de exposición de la Cámara de Comercio de Sevilla del 7 al 29 de mayo,   el artista trabaja e investiga sobre la interacción entre la luz y el color porque como nos dice el proyecto explora la luz como fenómeno perceptivo a través del color y su transformación; estamos pues ante una experiencia (cómo la luz se comporta en el espacio) que acontece en el tiempo y deviene en obra de arte que rezuma profundidad estética y en la que la figura del espectador, es tan prioritaria, que forma parte de obra.


Invitación a la muestra


En su exploración por el camino del arte, Juan Sierra se despoja de lo accesorio (en su estética, y en esta exposición, la figuración) para centrarse en lo esencial: espacio, luz – no como algo que ilumina a la obra sino como parte de la obra- y color – una excusa para llegar a la luz; a medida que el pigmento se reduce la luz empieza a tener más presencia, nos explica el artista.

 

El artista trabajando en la Instalación

 

Secuencia de la instalación

 


 


 


 

 








 Vídeo: Juan Sierra, en la  Cámara de Comercio de Sevilla, habla sobre la exposición "Azul casi blanco"



En resumidas cuentas Juan Sierra es un creador que está aportando nuevas vías al arte contemporáneo andaluz.

Galería de fotos

 

Vista parcial de la muestra con parte del público asistente. En el centro de la imagen Juan Sierra charla con la historiadora del arte, editora y comisaria Esther Regueira


 

El autor con Fernanda Rodríguez-Buzón Morales

 

 

De izquierda a derecha: el artista, Cristina y el autor

 

El día de la inauguración de izquierda a derecha: Leonor Torres Ternero, el autor y Lilí Sánchez-Ibarguen Mencos

 

 

Juan Sierra y el autor a la entrada de la Cámara de Comercio de Sevilla junto al cartel que anuncia la exposición y que está diseñado por el artista

 

 

 

Pero en la muestra “Azul casi blanco” hay dos aspectos que me gustaría destacar.

De un lado, el que está empapada de una especial sensibilidad poética a la manera de la de la artista algecireña Blanca Orozco (1976-2019), pues no en vano en su Academia de Pintura se formó nuestro artista. A resaltar que parte de la obra de Blanca Orozco se expuso en esta misma sala, de la Fundación Cámara de Sevilla, durante una exposición póstuma
 
Exposición de Blanca Orozco en la Fundación Cámara Sevilla

 

Y, por último, acentuar que el motivo del título, de estas líneas, se debe a que he querido conectar la obra artística de Juan Sierra con la obra poética de Almotamid, el último rey de la taifa de Sevilla.

 

El rey poeta Almotamid, último rey de la taifa de Sevilla

 

De otro lado, el sentimiento de paz, tranquilidad y sosiego que, a mi parecer,  transmite la contemplación de la muestra expuesta trae a mi pensar el verso de Leopardi  y el naufragar me es dulce en este mar

 

 

Azul casi blanco

 

 

                             Entrevista a Juan Sierra en Onda Algeciras TV

 

 

 

 

 

Coda: este artículo se publicó en el periódico del Campo de Gibraltar Europasur el 4 de mayo 2026

 https://www.europasur.es/ocio/azul-blanco-javier-sierra-reflejos-rey-poeta-almotamid_0_2006664542.html

 Vid.

"Azul casi blanco' de Juan Sierra"

https://www.juntadeandalucia.es/cultura/agendaculturaldeandalucia/evento/azul-casi-blanco-de-juan-sierra

 

 

 







Adenda

La Plaza de la Contratación de Sevilla debe su nombre a la Casa de Contratación de Indias, fundada por los Reyes Católicos en 1503, y en la que  se establecía el control sobre las personas y mercancías que iban al nuevo mundo; en el número 8 se ubica la Cámara de Comercio de Sevilla, un edificio que perteneció a la  familia Vázquez Parladé y que entre 1981 y 1982 fue restaurado y adaptado por el arquitecto Antonio González Cordón para sede de la Cámara, en el fondo de la imagen.