jueves, 26 de diciembre de 2019

EL MUNDO POÉTICO DE JOSÉ LUIS CANO







José Luis Cano

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Su primer libro Sonetos de la Bahía aparece en 1942. Son unos sonetos trémulos y emotivos. 










El segundo libro Voz de la muerte (1940 – 1944) abandona ya la métrica del soneto y comienza a utilizar el verso libre y aunque el poeta viva en Madrid el sur como en Cernuda - Quizá mis lentos ojos no verán más el sur - (el poema Soledad, país que vuelve  de J. L. Cano tiene de frontispicio el verso de Luis Cernuda Viven y mueren a solas los poetas) -  siempre está presente como paraíso perdido.






En el siguiente poemario Las alas perseguidas (1940 – 1944) se ve el paso del tiempo y la muerte e incluye semblanzas a poetas admirados como Miguel Hernández o elegías al modo de los poetas del 27  como A la muerte de Manolete.
                                                                            




En Otoño en Málaga y otros poemas (1949 – 1954) con un verso más suelto trata de forma extensa el tema de la paternidad en una visión que enlaza con el amor contemplado desde una óptica ya próxima a la madurez:







TENGO TUS LABIOS




Quizá perdí mi juventud, quizá

perdí Floridas increíbles.

Quizá perdí otras cosas, pero tengo
la sal ardiente de tus labios. …




En su quinto poemario, Luz del tiempo, recoge poemas de 1961 y 1962 y aparece esa poética proyectada desde el yo al vosotros – que tanto gusta a nuestro poeta –. Aquí las alusiones a poetas amigos como Emilio Prados (1899 – 1962) (que me enseñó a amar las playas malagueñas) son referencia.










Poemas crepusculares, su siguiente libro, en donde el mito del paraíso sureño sirve de ámbito a una muerte apacible desde la madurez.:



                                                                             

EL SUR



           Vivir, morir bajo este sol,
           y en su dorada quemadura
       cerrar los ojos como cuando el beso
             llega a su ardor más hondo.
       Palpar el cuerpo dorado del aire,
 allí donde la sombra es también bella.






Los Poemas para Susana están basados en la relación que el poeta mantuvo con Susana Cavallo, una alumna de los cursos americanos:








DONDE VIVISTE, PERMANECES




Allí donde un día viviste,

                  en la costa del sur,…

                  allí permaneces.
En la mirada del gitanillo que pasa a tu lado con  asombro,

y en la más desamparada de un perro vagabundo que un día acariciaste, …
 

 




 El libro termina con una bella prosa, fechada en 1975, Peregrinación a Alberto Alcocer, donde las alusiones a Valle-Inclán, Ayala, o Gullón son una constante y la llegada a Velintonia 3 una realidad.                                    







Poemas olvidados reúne textos de carácter surrealista e imágenes dedicadas a poetas amigos: José Manuel Caballero Bonald, Ramón Garciasol o Emilio Alarcos.
 




Retratos y evocaciones tiene una estructura más homogénea y se configura no solo como un elenco de poemas a los poetas por los que siente especial atracción: Vicente Aleixandre, Jorge Guillén, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Dionisio Ridruejo, Blas de Otero, Claudio Rodríguez y Gloria Fuertes sino que poseen una estética donde José Luis Cano unifica su labor de crítico y de poeta creador.






En el poemario hay un poema, Soleares para José Menese, que es extraño en el conjunto de su obra. Y en Tiempo muerto aparece otra vez Luis Cernuda con su verso Vivir sin estar viviendo.



                                                                            
 


Retratos y evocaciones se inicia  con un poema que al decir del profesor Yborra es valioso no solo por sus valores poéticos sino por el sustrato biográfico del escritor conocedor de otros escritores … desasistidos por el poder (el establishment dictatorial imperante) y reclamados estética, social y humanamente por el escritor, crítico y amigo.


Este poema es    Velintonia Tres                                           

                    
Calle Velintonia nº 3 de Madrid donde vivía Aleixandre
                                       

 


VELINTONIA TRES





Mientras viva la piel y aliente la memoria

vivirán los recuerdos de otros años que fueron

más felices, cuando en España, libre aún de las sombras,
la vida y la poesía libres y juntas iban
de la mano fraterna de unos cuantos amigos.
Escucho aún, desde el umbral, la risa abierta,
cálida y derramada de Federico,
la voz mate y pudorosa de Cernuda,
la canción marinera de Rafael
y el son grave de Pablo recitando un poema.
Y veo la sonrisa infantil y tierna de Manolo,
la mirada azul de Vicente,
el gesto burlón de Dámaso y sus gafas de miope.
La risa alternaba con el hondo resonar de la guitarra
o con las notas claras del piano,
la broma licenciosa con el verso más puro,
y el presente vivaz con sueños de otros días,
los que hoy contemplan la gloria ya de todos.


Siempre que leo Velintonia tres no puedo sustraerme de que venga a mi memoria la frase de Camilo Alonso Vega (1889-1971)  ministro de la gobernación del régimen franquista en mis años de estudiante en el Madrid de la década de los sesenta del pasado siglo y al que llamábamos D. Camulo: Era como si nos hubiéramos quedado aquí los más brutos, decía y aunque D. Camulo no lo creyera (el primer bruto-mulo era él) yo sí lo pensaba entonces y lo sigo pensando ahora. Efectivamente, se habían quedado, con muy escasas excepciones, los más brutos.
 






Por eso José Luis Cano – poeta bien representativo de la lírica de posguerra -  tuvo que construir su Ínsula, para escapar de un poder hostil que cercenaba la libertad. Porque como él escribió no hay más que una cultura que merezca llamarse tal y es la cultura libre.
 




Casa donde nació José Luis Cano en la calle Ancha de Algeciras












Coda: Este artículo es parte de la ponencia que, bajo el título de El mundo poético de José Luis Cano, presenté en los I Encuentros de estudios literarios y periodísticos del Campo de Gibraltar que el 23 de mayo de 2014 organizó la sección VI (Literatura, Filología, y Ciencias de la Información) del Instituto de Estudios Campogibraltareños  - IECG -  y de cuya sección I (Geografía e Historia)  soy miembro. La sección VI la preside el poeta Juan Emilio Ríos Vera, Licenciado en Filología Hispánica y presidente del Ateneo de Algeciras.
                                                


              
Eduardo Sáenz de Varona durante la exposición de su ponencia, el director del IECG y el presidente de la sección VI (Literatura, Filología y Ciencias de la Información) del Instituto de Estudios Campogibraltareños (IECG) 











Foto de familia de los ponentes: 1ª fila de izqda. a dcha.el periodista Shus Terán, Eduardo Sáenz de Varona, Nurya Ruiz, César Alfonso Viñas y Juan Emilio Ríos. 2ª fila de izqda. a dcha.Ángel Sáez, Director del IECG , Angel Gómez Rivero profesor de la UCA y la poeta  Carmen Sánchez Melgar




Sede del Instituto de Estudios Campo Gibraltareños (IECG) en Algeciras, donde tuvo lugar el I Encuentro





























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