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domingo, 21 de abril de 2013

POEMA AL PINTOR ELOY ROBLEDO

    
                                                    Eloy Robledo(a la izqda.) junto al artista Luis Cabezudo hacia 1992


Hoy se cumple el tercer aniversario del fallecimiento del pintor Eloy Robledo, del que ya escribimos en este blog y en otras publicaciones de formato convencional el art. titulado “ Homenaje a Eloy Robledo un pintor outsider”.
Con motivo de este aniversario y como homenaje al artista y al amigo publicamos  el poema que un lejano abril de 1973 le dedicamos
AL PINTOR ELOY ROBLEDO
He mirado tus cuadros
y he sentido
en ellos vida.
He visto
sus colores penetrantes
jugar y mezclarse
con los que el sol
forma al atardecer
tras los montes,
verdes, grises y azules de Jimena.
Te he visto,
también,
apartarte de ellos,
despreciarlos,
porque querías apartarte de la vida.
Te veo en las tibias mañanas de primavera
jugar con el ruiseñor que se despierta
y pasear hasta un inmenso
bosque de eucaliptos.
Veo tu barba al sol
meditando.
Te veo entrar,
salir, nadar,
en un río,
que a veces crece
demasiado,
como entras y sales
por la vida.
En tus manos
están jugando
al alimón,
el arte con la vida.
¿Cuándo volveré a sentir
la evocación
de la vida
entre tus cuadros?
Vuelve a jugar,
un rato,
con el arte
la pintura
y la vida.     




De mi libro Como nace un deseo sobre torres de espanto



                      













                          



sábado, 6 de abril de 2013

IMPRESIÓN DE MAÑANA DE DOMINGO EN ABRIL (POEMA)

El peñón de Gibraltar y África vistos desde Sotogrande
Puerto Deportivo de Sotogrande desde donde se escrbió el poema

La mar está calmada
como la Menara de Marrakech.
El viento ha dejado
atrás su ímpetu.
Calpe, Abila,
costa de África
frente a mí.
Los cormoranes
 vuelan despacio
indiferentes.
Una gaviota se posa
pausada
en el mástil de ese barco.
Recuerdos lejanos de tiempos
agolpados en mi corazón.
“¡Ay amor que se fue
y no vino!”
La vida juego
 de un paso a dos.

El camarero:
yo lo pedí antes
coño.
Un cliente,
¡Ah! Cojones
yo creía…
Mi vida
estanque de recuerdos
olvidados.
“En una noche
oscura,
con ansias,
en amores inflamada…”
Y el mar, la mar
Y el gorrión que come
las migajas
caídas de entre mis dedos.
Y la rosa de Juan Ramón
Y el magnolio de Cernuda
Y tantas cosas.
Un rayo de sol
cruza mi rostro.
Es lo único que importa.