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jueves, 27 de septiembre de 2018

OCAÑA, LIRIO DEL SOL








Ocaña el acráta artista naïf












                                  
                                  Mª Dolores Pradera canta Romance a Ocaña















Ocaña: La represión











Ocaña: La muerte
                                                                            

José Pérez Ocaña (Cantillana - Sevilla -  1947 -1983) fue un pintor naïf, anarquista y activista LGBT  afincado en Barcelona.
No hay mucha información sobre su obra pictórica, y, aunque se piensa en dedicarle un museo con sus obras en su pueblo natal, todavía no se ha llevado a cabo aunque parte de su obra está en el bar que regenta su familia en Cantillana(Sevilla). 








                                                                                 Aquí estará ubicado el museo con sus obras













                             
Contiene numerosos cuadros de Ocaña






Fue un personaje outsider y  polémico de gran importancia en la Transición, representante de la libertad que tanto se ansiaba en aquella época. José Pérez Ocaña, homosexual reconocido y orgulloso de serlo abandonó en 1971 su pueblo natal debido a la intolerancia y a la marginación, para trasladarse a Barcelona, la ciudad ideal para expresar su arte y sus transgresoras ideas. Se declaraba anarquista (históricas sus performances durante las Jornadas Libertarias Internacionales de CNT de 1977 en el Parque Güell).                                    








La virgen de la Asunción (siglo XVII) de Cantillana, la gran devoción de Ocaña
                                                


Allí vivió en la Plaza Real, donde tenía un altar con una imagen de la virgen de la Asunción llena de flores en el balcón, y conoció e intimó con artistas como Nazario y Copi. Vivió humildemente en una buhardilla barcelonesa, ejerciendo el oficio de pintor de brocha gorda para subsistir. Aunque su arte naïf era apreciado por muchos críticos y artistas Pérez Ocaña destacó por su forma de vivir, por expresarse libremente sin atender a las posibles consecuencias en un país todavía anquilosado en unos valores arcaicos y peligrosos.  Era un personaje típico de las Ramblas, se travestía sin ningún tapujo a plena luz del día con una mezcla de andaluza religiosidad típica de su tierra, y vivía rodeado de los que le querían y entendían. De original vida, Pérez Ocaña también encontró la muerte de la manera más sorprendente. Volvió a Cantillana, para celebrar la fiesta de la juventud y reunirse con su familia. Ocaña confeccionó un disfraz de sol, con papel, tela y bengalas, que desafortunadamente se quemó, produciéndole quemaduras mortales. El 18 de septiembre de 1983  Pérez Ocaña moriría en un hospital de Sevilla una semana después de haberse quemado accidentalmente.


El artista de Cantillana fue un símbolo de la contracultura en el tardofranquismo, un outsider del canon institucional.






Su tumba en el cementerio de Cantillana




La cruz de la tumba de Ocaña







En octubre de 2009 se estrenó en Barcelona la película sobre su vida titulada Ocaña, la memoria del sol dirigida por Juan José Moreno y Manuel Huete.







Presentación de la película Ocaña, la Memoria del Sol, por Manuel Huete y Juan José Moreno.












                           











   

                          
                  La Memoria del sol, estreno en Cantillana





Antes, en 1978, se estrenó la película Ocaña, retrato intermitente, Ventura Pons lo filmó en la calle, bien cantándole una saeta a una Macarena de papel maché, bien cantando Ojos verdes o Francisco Alegre vestido de mujer en medio de las Ramblas, acompañado del artista Nazario.








                                 Nazario, Ocaña y Camilo en la película Ocaña, retrato intermitente de 1978 







Ocaña, Camilo, Nazario y Maite en la primera manifestación gay, 1977.  Foto de Marta Sentís







De esta película dijo su director, Ventura Pons No he querido hacer una obra de escándalo, cosa bien fácil con el tema propuesto, mi intención, muy al contrario, fue hacer con toda honestidad un relato intimista a partir de un personaje extrovertido. De Ocaña me interesa más el subconsciente que lo aparente y eso es lo que he deseado expresar .






Uno de los cuadros de la expo. de Nazario en la galería Cavecanem de Sevilla del 3 al 30 de octubre de 2015











2015 expo. de Ocaña en Casares (Málaga),  donde nació Blas Infante, padre de la patria andaluza 











Pintor de la libertad libro de José Naranjo Ferrari sobre Ocaña










Los artistas Nazario y Ocaña

 



                                                                  







Carlos Cano: Romance a Ocaña











Letra del Romance a Ocaña


Era Malvaloca,
loca de querer.
Cerveza la boca.
los ojos café.

Y qué bonita pintaba la ilusión.
Y qué bonita cantando en su balcón.

Regaba la rosa,
regaba el clavel.
Y, entre copla y copla,
soñaba con él.
Era alegría de las Ramblas, corazón.
Armaba el taco, era la revolución.
Virgen de peineta y de mantilla,
pluma de abanico, torbellino,
¡ay!, virgen como Carmen de Lirio.
¡Ay!, se fue, se fue vestida de día.
Se fue, se fue vestida de sol.

Se fue, las malas lenguas decían
que el fuego la prendería,
el fuego del corazón
Feria en Cantillana,
cometa de fuego,
que en la primavera
subió para el cielo.
Un ángel malo le estará cantando a Dios
“Ojos verdes”, “María de la O”.
Fue libre en la duda,
libre en el te quiero,
libre libre,
libre como el viento.


Y pagó el precio de vivir,
y la alegría la pagó,
con la moneda amarga del limón.
¡Ay!, de quien no sienta la cabeza
y entre nubes de sueños se pierde.
Dios los salve de la clase media.

¡Ay!, se fue, se fue vestida de día.

Se fue, se fue vestida de sol.
Se fue, las malas lenguas decían
que el fuego la prendería,
el fuego del corazón.



  




Lo que hemos querido resaltar del transgresor y acráta Ocaña es su valentía al enfrentarse a una sociedad pacata  en la que no existían las más elementales libertades individuales y, por supuesto, políticas y sociales. Ese es su gran valor y por eso queremos recordarlo aquí.                                                           








Coda:  La poeta María José Magaz Marcos le dedicó el libro de poemas En tu recuerdo (Barcelona, 1984)
                                          

                                    











Ocaña: Autorretrato












Otra de las obras naïf de Ocaña














Catálogo de la exposición póstuma en la Posada del Potro, Córdoba, en 1984















Diario Última Hora de Palma de Mallorca de 8.12.1978
   PINCHAR EN LA IMAGEN PARA LEER  MEJOR EL TEXTO











OCAÑA

 Ya no te veremos más en
tu Plaza Real conversando con
tus muchos amigos, ni asomado
al balcón mirar el mundo.
Ya no te veremos más, amigo
mío, bailar y cantar por
tus queridas Ramblas. Te
has ido -vacío de equipaje-
hacia lo eterno. !Ay¡ una
copla invisible suena en
el aire, y con ella tu
voz, tu voz, tu voz cantarina.
Ya no te veremos, ya no te
verán en los puestos de flores,
ni en las tascas de tu plaza,
ni en tu casa. Ya no te veremos
más, ni siquiera esos balcones
han dejado tu nombre por los
siglos. Tu casa, tu Plaza Real,
tus Ramblas.....dejan que
salgas errante -como alma
en pena- en busca de una
fama que ya no puedes
disfrutar.

                                      


                                               María José Magaz, En tu recuerdo















José Pérez Ocaña, en Barcelona
Ocaña












Mural de Ocaña en el Centro de Educación Infantil y Primaria (CEIP) La Esperanza de Cantillana (Sevilla)











                           

         

Pasión Vega canta Romance a Ocaña










Mi concuñado el fotógrafo Atín Aya (1955-2007)












La Sala Atín Aya acoge desde el 28 de junio y el 1 de octubre de 2017 la exposición Ocaña, la pintura travestida, una muestra antológica organizada por el Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla - ICAS y comisariada por Joaquín Recio y José Naranjo Ferrari, que recupera la obra desarrollada en los últimos años de vida del malogrado artista de Cantillana José Pérez Ocaña (1947-1983).

















 Una de las obras de la expo: Mi velatorio o Premonición, 1982










domingo, 9 de septiembre de 2018

116 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL POETA SEVILLANO LUIS CERNUDA





Luis Cernuda en el puerto de Ayamonte(Huelva). Verano 1934







El Diario de Sevilla  publicó el 17 de septiembre de 2017 un artículo, firmado por Antonio Rivero Taravillo – gran experto en la vida y obra  de Luis Cernuda -, con motivo del 115 aniversario del nacimiento del poeta (el montaje de fotografías es obra del autor de esta website)




Antonio Rivero Taravillo









Al cumplirse este 21 de septiembre, viernes, el 116 aniversario del nacimiento de Cernuda reproducimos el texto de Rivero titulado:


  Cernuda está siempre naciendo


El 21 de septiembre, el próximo jueves, sería el 115 cumpleaños de Luis Cernuda, nacido en la casa de la calle Acetres, que afortunadamente pronto se recuperará para su recuerdo y bautizado en la iglesia de El Salvador.


El padre Bernardo Cernuda Bousa




La madre Amparo Bidón Cuéllar





El padre en el centro y las hermanas Ana y Amparo en la Feria de Sevilla, c. 1900






En esta casa nació el poeta





Azulejo en su casa natal






 Esta es la casa de mi familia en la calle Acetres nº 8, contigua de la que nació Cernuda







Iglesia del Salvador, donde fue bautizado





A él le deprimía la efeméride, porque no la veía, a diferencia de nosotros, como un motivo de celebración literaria, sino como una evidencia del paso del tiempo y de sus estragos. Conforme fueron corriendo los años, la fecha tendría más que ver con la realidad, tan denostada por él, que con el deseo, y a menudo se abismó en un oscuro spleen a lo Baudelaire, en un humor a lo Robert Burton y su "Anatomía de la melancolía".


La "revista Litoral", reencarnada de aquella mítica publicación que fundaron los primeros editores de Cernuda, Emilio Prados y Manuel Altolaguirre, está a punto de publicar un número especial dedicado a Torremolinos,





 y uno de sus artículos reconstruye el paso del sevillano por el "Castillo del Inglés". Allí se mencionan otras playas transoceánicas, de las que habla un relato de Carlos Fuentes en que éste evoca el Acapulco de 1949, año en que el poeta visitó por vez primera México antes de asentarse allí tres años más tarde, enamorado del joven culturista Salvador Alighieri que inspiraría "Poemas para un cuerpo" y también el "Epílogo" al citado ciclo, en el que Cernuda mira atrás a las playas de la ciudad costera del Pacífico.
Ésta es su primera estrofa:






Playa de la Roqueta
Sobre la piedra, contra la nube,
Entre los aires estás, conmigo
Que invisible respiro amor en torno tuyo.
Mas no eres tú, sino tu imagen.





En "Los novios", uno de los cuentos que componen "Todas las familias felices", libro que Fuentes vino a presentar a Sevilla, el mexicano escribe cómo era aquel lugar en el que Cernuda sí lo fue, feliz, con la persona que hizo que abandonara el frío y para él inhóspito norte de los Estados Unidos, donde era profesor: "Un Acapulco pequeño, adolescente como ellos, a medio crecer, siempre dividido entre cerro y playa, pobre y rico, habitante y turista, dueño aún, Acapulco, de mar limpio y noches claras, familias que se querían y noviazgos iniciales: aguas cálidas mansas de Caleta y Caletilla, aguas bravas del Revolcadero, olas estruendosas de Playa de Hornos, olas silentes de Puerto Marqués, precipicios de piedra de La Quebrada, hoteles recién estrenados - Las Américas, Club de Pesca - y hoteles vetustos - La Marina, La Quebrada -, pero todos ellos, castillos de arena". Alighieri, con Vicente Quirarte, José de la Colina, José María Espinasa y el recientemente desaparecido Ramón Xirau, intervenía en el documental de Rosa Teixidor: "México. Final de dos amores" (2012).













Carlos Fuentes (1928-2012)
















Salvador Alighieri en 2007




Hay una fotografía de Cernuda en Acapulco que recuerda a otra tomada tres lustros antes en la asturiana Castropol, adonde fue en 1935 con las Misiones Pedagógicas y para ocuparse de asuntos bibliotecarios. También tuvo tiempo de tomar el poco sol que allí vino a saludarle, y de darse algún chapuzón. Los próximos 6 y 7 de octubre, la localidad abierta a la ría colindante con Galicia recordará al poeta sevillano. Habrá actos en su memoria con la participación del sobrino nieto del poeta, Ángel María Yanguas, y también se pondrá en circulación una edición facsímil de la narración que Cernuda escribió en 1937, hace 80 años, y publicó en la revista "Hora de España". Se trata de "En la costa de Santiniebla", donde aparece un trasunto de Dámaso Alonso y unos crímenes guerracivilistas.





Puestos a recordar, ya se sabe que este año se conmemoran los 90 de que se reunieran en Sevilla los poetas que homenajearon a Góngora, incluido Alonso. 




Sevilla, 16 de diciembre de 1927. Sociedad Económica de Amigos del País. Homenaje del Ateneo de Sevilla a Góngora. De izquierda a derecha: Alberti, García Lorca, Chabás, Bacarisse, José María Romero Martínez (promotor de la reunión), Manuel Blasco Garzón (presidente del Ateneo), Jorge Guillén, Bergamín, Dámaso Alonso y Gerardo Diego. Foto de Serrano.  





(Digresión del autor del Blog, para resaltar la figura de José María Romero Martínez – hoy en cierto modo olvidado - nacido en Olivares (Sevilla), en 1893, hijo de un notario. Trasladada su familia a Sevilla en 1908 estudia Medicina y acaba la carrera con premio extraordinario. Instala su consulta en la calle Pureza de Triana y, en seguida, se convertirá en una venerada personalidad del arrabal.
   Su sensibilidad lo llevó a expresarse como escritor y poeta, colaborando en revistas y diarios de la ciudad. En 1915 se le otorga la Flor Natural del Ateneo de Sevilla, por su poema Canto a la Paz, en una de sus escasas lecturas públicas. Estuvo muy ligado a la Docta Casa. Como vocal de la sección de literatura del Ateneo promovió la famosa reunión de jóvenes poetas de diciembre de 1927 en pro de la figura y obra de Góngora.







   Fue un intelectual humanista comprometido con su tiempo, ideas que le llevaron a apoyar a la república con entusiasmo y convencimiento, y hasta tuvo cargos de responsabilidad dentro del partido Unión Republicana, el partido de Diego Martínez Barrio, llegando a ocupar por unos días el cargo de gobernador civil interino de Sevilla, hecho que le costó la vida,.  Fue detenido en los convulsos días de julio de 1936 y llevado al tristemente famoso barco-prisión de donde salió para ser fusilado el 19 de septiembre de 1939 por sus “perversas” ideas y “malos” ejemplos, verbigracia ejercer de médico de la beneficencia municipal o no cobrar a los enfermos pobres pagándoles, incluso, las medicinas. Una víctima inocente más del martirologio trianero de aquellos nefastos días de ensangrentada locura.)




Y seguimos con el artículo de Romero Taravillo:









En ese grupo, aunque pasara un tanto desapercibido aquellos días y no subiera al estrado, estuvo Cernuda, quien para muchos, como recordaba Manuel Vilas recientemente, "es el poeta verdaderamente importante de la Generación" (el universal sería García Lorca, cuyo duende en vida y el asesinato que acabó con él han hecho que sea conocido prácticamente en todos los países del mundo).

De Cernuda aparecen de vez en cuando cartas inéditas, algunas fotos que se visten de su elegancia (como los dos retratos que el fotógrafo mexicano Tomás Montero le hizo en los años 50 o unas fotos de grupo con otros reclutas),




Luis Cernuda en Sevilla sobre 1922 durante el servicio militar. Es el tercero por la izquierda de pie




pero aún permanece sin publicarse el epistolario con Octavio Paz, bastante nutrido a tenor de lo que dijera su destinatario, gran amigo suyo y uno de los que mejor lo comprendió. Marie Jo Paz aún no ha estimado oportuno publicar esas cartas que parecen tan valiosas, y quizá sea ya el momento de requerirle que lo haga sin más dilación. Ni siquiera ha tenido acceso a ellas Guillermo Sheridan, autor de una magnífica obra en marcha compuesta por ensayos sobre la vida del autor de "Piedra de sol", ya por el tercer tomo. Entretanto, lo que sí se publica, reeditado, es "Ocnos" junto con "Variaciones sobre tema mexicano" y dos textos en apéndice, en una nueva edición tan cuidada como asequible de la Diputación de Sevilla.


En realidad, Luis Cernuda no nació un día de 1902. Gracias a la "magia de su obra viva", está siempre naciendo.





Sevilla, 1934. Está sentado en un pretil del Paseo de Colón. Detrás de él el río Guadalquivir que no se ve. Al fondo la Torre del Oro.  No había vuelto a Sevilla desde 1928. Es la última vez que estuvo en la ciudad antes de salir para el exilio en 1938 








Luis Cernuda en los jardines del Alcázar de Sevilla en 1928















Los jardines del Alcázar su lugar preferido de Sevilla









Su firma












Luis Cenuda at Berkeley University
















University of California at Berkeley











Y para finalizar oigamos la voz del poeta, en diciembre de 1961, at Berkeley University donde el que esto suscribe estudió







Luis Cernuda en California