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martes, 26 de julio de 2016

JAIME PARLADÉ Y LA "GOLDEN" MARBELLA



Jaime Parladé Gross con su hijo Jaime Parladé Sanjuanena

Jaime Parladé en Alcuzcuz su casa de Benahavis


Jaime Parladé Sanjuanena (1930-2015) nacido en San Sebastián pasó su infancia y juventud en el Tánger internacional. Era marqués de Apezteguía, grande de  España y empezó su carrera colaborando con Duarte Pinto Coelho (1923-2010) Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (siempre recordaré aquellas cenas, en mi etapa estudiantil, en su bella casa de Madrid) en la decoración del Hotel Guadalmina en 1.958, lo cual dió pie a la inauguración de la mítica tienda de antigüedades  La Tartana en unos bajos junto a la Iglesia de la Encarnación de Marbella, que se convirtió en el centro social de la época y desde ésta se realizaron gran parte de las obras de decoración de esos años brillantes de Marbella, siempre dirigidas por Jaime Parladé.
Realizó las villas y las casas de las familias y personajes de la vida social, la nobleza y la intelectualidad de Marbella y su costa, en el Marbella Club, Guadalmina  y Sotogrande.
 

Desde el mítico bar de Menchu, pasando por el capricho morisco de la duquesa de Alba y la fantástica Villa Santa Margarita para los barones de Rothschild en el Marbella Club hasta los primeros apartamentos en Guadalmina Baja, los bungalows del Golf de Sotogrande y la reforma del Hotel los Monteros.

Creó el famoso Hotel La Fonda en el centro de Marbella que fué el gran éxito de los 60 y 70 del pasado siglo y dónde pasé ratos inolvidables.
                                           
                           
En este desastroso estado se encuentra actualmente el patio de La Fonda


La Fonda le retuvo durante un número de años, reemprendiendo luego con trabajos en el extranjero para:
Lord Jacob Rothschild en Corfú, la baronesa McHelen de Rothschild en Marrakech, Julio Iglesias en Miami, conde Maximilian Bismarck en Hamburgo, chalets en Gstaad para las familias March y Abelló, Harras en Deauville y la residencia de Diana Ross en Connecticut, entre otros proyectos.



En los últimos años su prestigio le  llevó fuera de la Costa del Sol para decorar varias residencias en Madrid y realizar casas de campo en Ciudad Real, Toledo y Palma de Mallorca.
 


Como gran amante de los jardines contó en todos sus proyectos con grandes paisajistas como Christopher Masson y Peter Bourguignon.
 

También colaboró muy frecuentemente con el gran arquitecto inglés Richard Lincoln con quien hizo importantes trabajos principalmente en Madrid.






Jaime Parladé con uno de sus trabajos



La gran habilidad de Parladé fue la mezcla de estilos, ya sea el lujo, lo clásico o lo moderno para conseguir un ambiente ya vivido y el shabby look es lo que le gustaba de verdad. Pero lo que siempre prevaleció en sus trabajos fue la calidad y que todo fuera muy cómodo, para que el primer impacto de cualquiera de sus obras fuese atractivo y acogedor.
 

Por ello siempre insistió en que la calidad no tenía precio, y que no se le debía discutir el precio a los artistas. Además para su concepción del interiorismo era vital que existiese una confianza mutua entre el cliente y el decorador. Sus trabajos predilectos fueron las casas de campo o las reformas de las casas existentes, muy en especial las viviendas, pero nunca discotecas, restaurantes y oficinas. 

Por eso se decía que en los trabajos de Jaime Parladé no había normas, solo buen gusto e intuición.
                                                                   





Jaime en su mesa de trabajo


Estaba casado con la inglesa Janetta Woolley. Falleció el día 17 de enero de 2015 de forma tan discreta como vivió.  Con él desapareció toda la historia de la època más brillante de Marbella. La Marbella de Ana de Pombo, Alfonso Hohenlohe, Jean Cocteau... A la desaparición de Jaime Parladé (al que traté y aprecié mucho) le precedieron la de otros pioneros de esa golden Marbella que tan bien conocí durante mis vacaciones estudiantiles: 


Luis Fernando Medina Saavedra – que dirigió La Fonda hasta los años 80 del pasado siglo – y falleció en Sydney en el año 2000.

 Menchu Escobar fallecida en Málaga en 2002 (fue la propietaria del mítico Bar de Menchu).

El pintor Eloy Robledo fallecido en 2010 en Jimena de la Frontera (Cádiz) o Pepe Carleton fallecido en 2012, por citar solo algunos de ellos. 


 Tampoco debemos olvidar a José Moreno Benjumea, vizconde de Portocarrero, "Pepe Moreno". Su discoteca Pepe Moreno  frente al Hotel Guadalpin (aquél de ladrillos y cal no el horror que hay ahora) marcó las noches de Marbella desde los años 60 a los 80 del pasado siglo.





Una Marbella que se encargaron de destrozar los jeques árabes con su petróleo y a la que Jesús Gil y los corruptos Julián Muñoz e Isabel Pantoja  dieron la puntilla. Y para colmo han llegado los parvenu rusos... pero de eso es mejor ni escribir.


 
                                                                     

Pepe Carleton en 2010 ante una foto tomada en 1959 en el Tánger internacional, dónde nació, en la que están de izqda. a dcha. Emilio Sanz de Soto, Carleton, Truman Capote, Jane y Paul Bowles 



                                                                              

Pepe Carleton en 2010 durante el homenaje a Jane Bowles fallecida y enterrada en Málaga en 1973. Tenía entonces 94 años




Decía Pepe Carleton en una entrevista que le hizo para el periódico El Mundo  Berta González de Vega, publicada el 15 de abril de 2007, que en los 60, Marbella era tranquila, de urbanizaciones. En los 80, se pasó del barro y azulejos, al oro y al mármol. De la discreción a la ostentación… el primer cóctel que dió Gil me sirvió para conocerlo. Allí estaba toda esa gente que luego se adueñaría de Marbella.
                                                                  





     
Entrada a su finca Alcuzcuz A la derecha La Tartana





 Alcuzcuz. Al fondo el Mediterráneo




Jaime también comprendió todo lo anterior y se retiró a su finca Alcuzcuz, en el término de Benahavis, en la carretera de Ronda desde donde, hasta pocos años antes de fallecer, siguió trabajando e incluso a la entrada de la finca instaló su mítica Tartana. 

El pintor Francis Bacon (1909-1992) era muy amigo de la madre de su mujer, Janetta Woolley, por lo que el matrimonio Parladé tuvo gran amistad con el artista.


                                                                          
Francis Bacon
                                                                         





 
Francis Bacon El papa Inocencio X de Velázquez
     




Jaime Parladé fue el último de aquella Marbella que brilló con luz propia y asombró al mundo desde los años 60 del pasado siglo hasta los 80 en que su glamour empezó a eclipsarse hasta llegar a la actualidad en que no queda nada de aquella golden Marbella. Pero como decía Pepe Carleton – en la entrevista antes mencionada – A Marbella le queda ese aire que la atraviesa, que lo supo captar muy bien Cocteau, con su concha y el mar, y con eso no podrán ni mil giles.                                        


                                                                          


  
                      La casa de la finca Alcuzcuz  donde no hay ostentación ni oro ni mármol


















El pintor Eloy Robledo (1931-2010), uno de los pioneros de la golden Marbella, en su finca El Coto de Jimena de la Frontera (Cádiz)



Ana de Pombo (1900-1985). Una de las pioneras de la golden Marbella ante un cuadro de Jean  Cocteau


Jean Cocteau (1889-1963) retratado por Modigliani. También fue pionero de la golden Marbella


Cayetana Alba (1926-2014) también pionera de la golden Marbella




 NOTA: Este artículo, ahora modificado, lo publicó originalmente el periódico digital www.tiojimeno.org el día 21 de enero de 2015                    Ver link:

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