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lunes, 14 de agosto de 2017

VIENTO VARIABLE






Palacio de los Gobernadores














Viento variable es el título de  la exposición que hasta el 31 de agosto se puede ver en la Galería Ortega Brú del Palacio de los Gobernadores de San Roque y que reúne a trece artistas algunos ya consagrados como MP&MP Rosado o Federico Guzmán y a valores emergentes como el joven sanroqueño Miguel Núñez o la artista japonesa Kimika, por ejemplo, aunque ésta sea emergente solo en nuestro país.
La muestra está comisariada por el mismo Núñez y por el notable comisario sevillano Jesús Reina Palazón, que vivió varios años en Algeciras.
 
Jesús Reina




Miguel Núñez





Miguel Núñez, Eduardo Sáenz de Varona y Jesús Reina









    
La obra Never odd or even de Javier Artero (Melilla, 1989) posee unos límpidos azules que nos traslada a los versos de Rafael Alberti de su poemario A la Pintura: ¿Cuántos azules dio el Mediterráneo?






En la generalidad de las obras de Federico Guzmán (Sevilla, 1964) la naturaleza de los materiales utilizados es de lo más heterogénea, sin embargo, en todos ellos se manifiesta una clara intención de transportar a situaciones mediatas  la realidad cotidiana, verbigracia en la obra expuesta: La Ciudad del Viento. Sobre un poema de Fatma Galia Mohamed Salem.






     
La sevillana residente en Nueva York Cristina de Miguel (Sevilla, 1987) en su obra Gibraltar tiene, en nuestra opinión, reminiscencias con la obra del artista catalán José Mª Porta Missé pero presenta un aspecto muy interesante del Peñón de la discordia.








Ramón David (Sevilla, 1977) con su obra Salida y puesta de sol propone una puesta en valor de la vida con y hacia los elementos sencillos, el contacto con la naturaleza…











La arquitecta y artista plástica multidisciplinar Rinat Izhak (Israel, 1971)  con sus tintas chinas juega con los conceptos de naturaleza e identidad a través de los recuerdos.









Alejandro Ginés (Sevilla, 1984) en su obra Gibraltar-Banyuls desde lenguajes tan diferentes como personales, transporta a quienes la contemplan a un mundo interior, imaginario, de fantasía y cábalas.









José García Vallés (Sevilla, 1986) en  su bella obra Dark side of the moon nos transporta a una época old fashion que casi teníamos en el olvido. 








  Ana Císcar (Valencia, 1993) con su obra, en grafito sobre papel, ¿Quiénes erais, quiénes éramos? Representa la roca de Gibraltar tras dos policías - uno gibraltareño y otro español – como una forma de ficción para comprender la realidad que la envuelve.








Miguel Núñez (San Roque, 1991) en su óleo sobre cajetillas de tabaco  estéticamente embellecidas con temas alusivos al título del mismo – Fatigas – plantea el papel de dos personajes: el emigrante que arriesga su vida y por ende su libertad y el contrabandista, que también arriesga su libertad. El nexo que une a ambos personajes es el riesgo porque, en resumidas cuentas, buscan una vida mejor. La cajetilla es un soporte que sirve para reflexionar sobre la valla pintada encima de la misma, según nos explicó el artista.










Alonso Gil (Badajoz, 1966) presenta la cruda problemática de los africanos que escalan las vallas de nuestras Ciudades Autónomas en varias obras Sin título con una técnica de brillantina sobre sobre impresión digital. Pintura y fotografía se funden en el universo polimorfo de la imagen digital, donde cualquier representación es posible. Son obras impactantes para la vista del espectador.









Nacida en Gifu (Japón) la artista Kimika (que actualmente reside y trabaja en Sevilla) presenta en sus obras, como en

Baile de Baraka V (collage textil cosido a mano),  trabajadas en sedas de brillante colorido y papeles igualmente pintados en colores vivos y llamativos de los que resulta un conjunto muy estético.








Los hermanos Miguel Pablo Rosado y Manuel Pedro Rosado, MP&MP Rosado (San Fernando, 1971) hacen de su condición de gemelos un argumento para abordar la cuestión de la identidad en sus obras. Utilizando el dibujo, la fotografía y recientemente instalaciones, los artistas juegan con la dualidad en investigación constante de las misteriosas conexiones que existen entre ellos, rompiendo con la idea tradicional de la creación como única fuerza.
Sus obras están presentes en los más importantes museos de arte contemporáneo de España como el CAAC de Sevilla, el MUSAC de Castilla y León, el Museo Patio Herreriano de Valladolid o el CAC de Málaga.
En esta muestra presentan dos obras bajo el nombre de Los sujetos utilizando la técnica de collage y lino sobre madera.








Por último Norberto Gil (Sevilla, 1975) expone, entre otras, la obra Alero Katsura en acrílico sobre lienzo donde sus arquitecturas tienen un deje que nos recuerda el colorido de David Hockney.



 
Esta importante e interesante exposición de arte actual  del Palacio de los Gobernadores de San Roque es una muestra que ningún campogibraltareño, interesado en el arte de nuestro tiempo, debería dejar de ver y sobre todo de mirar en el sentido de ver aquilatando los detalles.






Vista de la Sala Ortega Brú con las obras de Alonso Gil (izquierda) y Kimica (derecha)



Nota: este art. lo publicó el periódico del Campo de Gibraltar Europasur el domingo 13 de agosto de 2017 en su pag. 52

















Entrada a la Sala Ortega Brú













El escultor sanroqueño Luis Ortega Brú (1916-1982) que da nombre a la Sala de Exposiciones










El pendón de San Roque que bordó la reina Juana I de Castilla y donó a la ciudad







El éxodo de Luis Ortega Brú representa a la población española de Gibraltar expulsada por los usurpadores ingleses en su camino hacia la ermita de San Roque donde fundarán la ciudad en 1706

domingo, 6 de agosto de 2017

IMPRESIÓN DE MAÑANA DE DOMINGO EN ABRIL (POEMA)









El peñón de Gibraltar y África vistos desde Sotogrande











           Puerto Deportivo de Sotogrande desde donde se escribió el poema














La mar está calmada
como la Menara de Marrakech.
El viento ha dejado
atrás su ímpetu.
Calpe, Abyla,
costa de África
frente a mí.
Los cormoranes
 vuelan despacio
indiferentes.
Una gaviota se posa
pausada
en el mástil de ese barco.
Recuerdos lejanos de tiempos
agolpados en mi corazón.
¡Ay! amor que se fue
y no vino.
La vida juego
 de un paso a dos.

El camarero:
yo lo pedí antes
coño.
Un cliente,
¡Ah! Cojones
yo creía…
Mi vida
estanque de recuerdos
olvidados.
En una noche
oscura,
con ansias,
en amores inflamada…
Y el mar, la mar
Y el gorrión que come
las migajas
caídas de entre mis dedos.
Y la rosa de Juan Ramón
Y el magnolio de Cernuda
Y tantas cosas.
Un rayo de sol
cruza mi rostro.
Es lo único que importa.