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El convento franciscano de San Antonio de Padua en la calle San Vicente de Sevilla |
Por otra parte en el
Archivo del convento franciscano de San Antonio de Padua sito en la
calle San Vicente de Sevilla se conserva un manuscrito que documenta que
en 1587 los franciscanos recoletos (es decir los que se retiraban a
lugares apartados para rezar) se establecieron en la ermita de los
Ángeles de Ximena. La ermita, ya existente, como hemos visto, a
comienzos del siglo XVI, es ampliada y remozada como monasterio por los
monjes de San Francisco de Asís en los siglos XVI y XVII. En el
monolito situado en el patio o compás del Convento, hay una inscripción
que dice De la noble Villa de Ximena, Anno Domini 1674. La
factura del bello claustro, inequívocamente franciscano, y la
arquitectura del monasterio confirman la veracidad de la fecha.
Durante
el imperio español y bajo el reinado de los Austrias se impuso la
costumbre de vestir las imágenes religiosas y así se hizo también con la
Reina de los Ángeles que es una escultura de mármol que porta a su hijo sobre el
regazo, en el lado izquierdo. Esta costumbre de arropar a las imágenes
que representaban a la madre de Jesús de Nazaret, a las que se vistió con el
traje de dama de la corte de los Austrias españoles, causó estragos en
las imágenes llegándose a mutilar muchas de ellas, como es el caso de la
Reina de los Ángeles, a la que se le dañó el niño Jesús que porta (que
desde entonces los más ancianos de la ciudad conocen con el sobrenombre
del Mongolito por los deterioros sufridos en la mutilación, aunque en la restauración de 2017 efectuada por el restaurador sevillano Enrique Gutiérrez Carrasquilla se ha restaurado la imagen del Niño) para sobreponer sobre él un niño de Olot vestido, que es con el que procesiona y se muestra en su camarín del Convento, pues la escultura está vestida.
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La Reina de los Ángeles restaurada en 2017 por Carrasquilla |
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La Reina de los Ángeles antes de la restauración de 2017 |
Siguiendo el curso de la historia Ignacio López de Ayala en su Historia de Gibraltar, publicada en Madrid en 1782, nos dice como en agosto de 1704, tras despojarnos los ingleses de Gibraltar ( España pierde la plaza pero no la ciudad de Gibraltar que
reside en San Roque ) las monjas clarisas, es decir franciscanas que
allí vivían, se refugian en el cercano convento de su orden en Ximena,
hasta su distribución en diversos conventos de la Orden.
Los
franciscanos permanecen en el Convento hasta 1835, fecha en que dejan el
cenobio al no contar con doce monjes profesos, número que exigía tanto
el gobierno como las reglas de la propia Orden.
La
escultura de la Virgen sufrió importantes daños en la guerra civil de
1936 pero al ser incombustible no se consumió en la hoguera, elaborada
el 26 de agosto de 1936 en la explanada del Convento, dónde sí ardieron
los numerosos objetos de arte conservados en el histórico monasterio,
del que solo quedaron las paredes desoladoramente vacías. La Reina de
los Ángeles al ser de mármol como se ha dicho, no pudo
ser quemada pero fue quebrada en trozos. Mas para suerte no solo de sus
devotos si no también para la de la historia del arte el afamado
imaginero y escultor sevillano Antonio Castillo Lastrucci (1882-1967)
restauró la histórica escultura que a fines de 1937 regresó al convento
franciscano.
Pese a
la antigüedad documentada de la imagen la Hermandad de Nuestra Señora la
Reina de los Ángeles no se constituyó hasta 1893.
La
Reina de los Ángeles efectúa una procesión ordinaria anual el primer
domingo de septiembre y otra extraordinaria que se celebra una vez cada
cinco años, los terminados en 0 y 5.
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El paso estrenado en 2004 |
En 2004 estrenó un artístico paso,
labrado y plateado, cuyo diseño sigue la línea reflejada en la primera
representación gráfica de la imagen que se conserva, datada
probablemente en el siglo XVIII y que mostramos al inicio de este
artículo. Fue realizado en Sevilla por el orfebre Manuel de los Ríos y
también lo mostramos en este artículo. La canastilla del paso lleva en
los paños frontal, laterales y trasero, respectivamente, los escudos de
la Hermandad, de la ciudad de Jimena en el diseño original de 1906 que
es el que figura en la fachada del Ayuntamiento (desgraciadamente
encalado) y al comienzo de este artículo de divulgación, la portada y
espadaña del Convento, así como la fecha de 2004 en que se realizó la
orfebrería; todos realizados según cartelas diseñadas por el escultor y
pintor, afincado en Jimena, Juan Soler.
Magnífica obra de arte que
viene a enriquecer, aún más, el patrimonio artístico-cultural de la
antigua y hermosa Oba romana ( que tan bien ha estudiado el arqueólogo,
también afincado en Jimena, profesor Hamo Sassoon (1920-2004) construída
sobre asentamientos libio-fenicios, más tarde convertida en la Ximena
medieval de musulmanes y cristianos y hoy en uno de los siete municipios
del Campo de Gibraltar.
Y
para terminar creemos se debe resaltar que el Santuario de la Reina de
los Ángeles es uno de los edificios más sorprendentes de la Comarca del
Estrecho y sin lugar a dudas el monumento religioso más importante y
bello de todo el Campo de Gibraltar.
NOTA: Este art. se publicó originalmente en el periódico EuropaSur el domingo 12 de diciembre de 2004 en su pag. 52
AGRADECIMIENTOs : A la Hermandad de la Reina de los Ángeles de Jimena de la Frontera por tener el art.
publicado en EuropaSur expuesto enmarcado en su Casa Hermandad donde se
custodian los enseres de la Virgen, ubicada en el histórico monasterio hoy
Santuario de Nuestra Señora la Reina de los Ángeles.
Así como a
Juan Sánchez, ya fallecido, que fue Santero del Convento (Santero es el nombre
con el se conoce en la ciudad a la persona que cuida del Convento) por la
documentación y datos facilitados para la confección de este artículo.
También a Ana Mª Vallecillo Soriano (1926-2017) por la información facilitada sobre las fotos antiguas del interior del Convento.
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Ana Mª Vallecillo |
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